EL CASTILLO DE PULPIS

Explora un castillo abandonado de los tiempos de moriscos, templarios y montesianos. Respira historia, un hallazgo botánico y disfruta de unas vistas magníficas.



Hace ocho siglos, la Sierra de Irta era tierra de frontera política y religiosa.

Por las agrestes cañadas de estas tierras montañosas circulaban los rebaños de los musulmanes. Los reinos cristianos del norte y en especial, el condado de Barcelona y el reino de Aragón trataban de apoderarse de las tierras norteñas de Xarq-Al-Andalus.

Los emires de Balansiya (nombre árabe de Valencia) trataron de proteger a sus habitantes mediante la construcción de castillos, como el de Pulpis. Después de la ocupación cristiana, estos castillos fueron la sede del nuevo gobierno de la orden religiosa y militar del Temple y sus sucesores de Montesa.

Explora las ruinas de este castillo abandonado. Escucha el silencio mientras te extasías con las impresionantes vistas. Descubre en el patio del castillo un arbusto que trajeron los musulmanes desde África y su venenoso efecto. Camina durante horas por un paisaje sin apenas construcciones. Respira el ambiente mediterráneo, entre aliagas, brezos, romero, tomillo...





¿SABíAS QUE...?

En el patio del castillo de Pulpis podemos encontrar el altramuz del diablo (Anagyris Foetida)

Esta planta, cuyo ciclo vital continúa adaptado perfectamente al desierto del Sáhara, fue traída hasta este castillo por los musulmanes.

La usaban para envenenar las flechas con su savia. Gracias a este veneno, las flechas no sólo causaban daño al alcanzar a sus infortunado enemigos, sino que éstos podían morir a consecuencia de este veneno.


CONSEJOS PARA REALIZAR ESTA RUTA